2012/03/28

El Estado alemán no renuncia a su venganza

En primavera comienza el juicio contra Sonja Suder y Christian Gauger, dos supuestos activistas de las Células Revolucionarias acusados en base a testimonios dudosos.

Sonja Suder y Christian Gauger llevaban muchos años viviendo en Francia cuando, el 14 de septiembre de 2011, vinieron a buscarles. Habían abandonado Alemania en 1978, después de darse cuenta de que la Policía les observaba. De las acusaciones contra ellos no supieron hasta mucho después. Durante 22 años Suder y Gauger vivieron con identidades falsas, hasta que en 2000 fueron detenidos en Francia. En aquella ocasión, las autoridades francesas no concedieron la extradición solicitada por Alemania: según la ley francesa las acusaciones habían prescrito. Después de ese primer arresto, vivieron cerca de París hasta su extradición, sin que las autoridades francesas les dieran ningún estatus legal que les proporcionase alguna seguridad. En 2007 fueron arrestados de nuevo por unas semanas. Aquella vez, Alemania basó su demanda de extradición en la nueva euro-orden y Francia accedió a la petición. Junto con su abogada recorrieron todas las instancias: en vano, Francia mantuvo su decisión.
En Alemania, Sonja Suder y Christian Gauger fueron encarcelados inmediatamente, ella en Frankfurt, él en un principio en el hospital penitenciario en Kassel, posteriormente también en Frankfurt. Christian, quien a finales de los ‘90 sufrió una parada cardíaca y, una vez reanimado, había perdido gran parte de su memoria, necesita atención especial. Su encarcelamiento supuso un riesgo para su salud y su vida. Gracias a los esfuerzos por parte de los abogados fue puesto en libertad provisional el 20 de octubre de 2010. Sonja en cambio sigue en una cárcel recientemente ampliada y renovada que se encuentra en un barrio de Frankfurt, escondida detrás de unos altosmuros de hormigón gris que alguien mandó embellecer con unas tristes plantas trepadoras.
Hechos de los ‘70
A Gauger y Suder se les acusa de participar en 1977 y 1978 en dos ataques con explosivos contra empresas relacionadas con el negocio nuclear civil y militar internacional, y en un ataque incendiario contra el castillo de Heidelberg, como protesta contra la política de gentrificación del Ayuntamiento. Las tres acciones, que causaron daños materiales, fueron reivindicadas por las Células Revolucionarias (RZ, por sus siglas en alemán). Estas acusaciones se basan en unos interrogatorios de más que dudosa legalidad de Hermann F. Durante la preparación de un ataque contra el consulado de Argentina en protesta contra la Junta Militar, el 23 de junio de 1978, el integrante de las RZ Hermann F. resultó gravemente herido al explotarle una bomba y sufrió la amputación de ambas piernas y la extracción de los ojos. A partir de su ingreso en el hospital fue aislado y rodeado exclusivamente por policías que le interrogaron desde el día siguiente de la explosión.
El resultado fueron 1.300 páginas de protocolo de interrogación. Hermann F., quien posteriormente no pudo recordar lo que había dicho, afirmó que de no haber estado en esta situación de desamparo no habría declarado nada. Existen dudas si aquellos interrogatorios se atienen a lo que dijo Hermann F.; los protocolos no son literales, sino, como confirmaron los propios policías, resúmenes de lo que dijo “respetando el sentido”.
A Sonja Suder se le acusa, además, de haber proporcionado ayuda logística para el ataque contra la conferencia de ministros de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) de 1975 en Viena. En este caso, la acusación se basa exclusivamente en las declaraciones del testigo protegido Hans-Joachim Klein, quien resultó herido en aquel ataque, en el que hubo tres muertos. Detenido en 1998, Klein fue condenado a nueve años en 2001 por triple asesinato, saliendo en libertad provisional en 2003. Otra persona que según las declaraciones de Klein habría participado en el ataque contra la OPEP fue absuelta en 2001 porque, debido a las contradicciones de Klein, el juez dudó de su fiabilidad y de su capacidad de recordar. Las Células Revolucionarias, que a principios de los ‘90 pusieron fin a sus acciones, actuaron en pequeños grupos autónomos cuyos miembros llevaron una vida normal, es decir, no clandestina, de ahí el escaso éxito de las pesquisas policiales y la necesidad de los tribunales de recurrir a testimonios dudosos.
En los últimos años, algunos de los acusados han vuelto a Alemania para someterse a juicio tras vivir con identidades falsas, previo acuerdo con las autoridades alemanas. Los resultados de los juicios fueron penas de años de prisión con concesión de libertad condicional. Esto reavivó un viejo pero vigente debate dentro de la izquierda alemana: ¿es legítimo contestar a la acusación para defenderse en el juicio? ¿es posible hacerlo sin que sirva a policía y justicia para otras pesquisas?
A pesar de que hasta la prensa alemana en sus pocas referencias a Sonja y Christian a menudo hace alusiones a la escasa credibilidad de Klein y las circunstancias inhumanas del interrogatorio a Hermann F., la acusación contra la pareja sigue adelante. Entre tanto, a Sonja y Christian se les ha notificado el escrito de la acusación y se prevé que el juicio tenga lugar en la próxima primavera.
Gabriele Schwab / Bilbao
http://www.diagonalperiodico.net/El-Estado-aleman-no-renuncia-a-su.html

2012/03/11

Si no nosotros, quién?

"Somos el resultado de nuestro pasado. El daño que hizo el fascismo está grabado en el cuerpo de nuestros padres y abuelos. El terrorismo alemán no se explica sin una historia fascista previa". Andrés Veiel para ELpais.com



Una película que narra la relación personal entre Gudrun Ensslin y Bernward Vesper, el hijo del poeta oficial del régimen nazi (algo así como el desencanto de los Panero). Ninguno de los dos puede soportar la nueva institucionalización de los nazis que no han sido sido hechos reponsables de sus crímenes y que además vuelven a ocupar puestos de mando. Sus contradicciones internas les llevarán después de haber vivido una bonita relación amorosa e intelectual por diferentes derroteros. La película está basada en su intercambio epistolar durante ese año de 1968.

2012/01/30

Solidaridad con Sonja y Christian

¡Solidaridad con Sonja y Christian!

Después de 33 años de exilio, el 14 de septiembre de 2011 Francia entregó a Alemania a Sonja Suder (79) y Christian Gauger (70).A Christian le llevaron al otro lado de la frontera tumbado en una ambulancia. Sonja fue encarcelada en la prisión de Frankfurt-Preungesheim, Christian en un hospital penitenciario. A pesar de que después de un paro cardíaco en octubre de 1997 necesita una continua atención médica y personal, la ejecución del auto de prisión no se suspendió hasta un mes más tarde. Ahora se encuentra en libertad provisional, dos veces a la semana tiene que presentarse en comisaría. Sonja sigue en la cárcel de Preungesheim y será probablemente la presa preventiva de mayor edad en todoEuropa. En noviembre, la fiscalía dictó auto de procesamiento contra los dos y este año quiere llevarles a juicio.


2011/07/07

Acampada anticarcelaria, Ebrach julio de 1969

Bajo el nombre de "Semana roja contra las cárceles", se organizó en Ebrach (Baviera) una acampada entre el 15 y el 21 de julio de 1969. Esta iniciativa, la primera de este tipo, dió origen a grupos como Rote Hilfe (Socorro rojo) y Schwarze Hilfe (Socorro negro) que se irán creando poco a poco a lo largo de 1970 como reacción a los arrestos de varios revolucionarios (Irene Görgens, Monika Berberich, Hilmar Budde y Jimi Vogler). En la cárcel de Ebrach estaba cumpliendo condena el activista del APO muniqués Reinhard Vetter.
La iniciativa partió, sobre todo, desde Frankfurt, Berlín, Múnich y Bamberg. Aunque la octavilla invitaba a asaltar la cárcel, realmente los particpantes lo habían enfocado como un pequeño Woodstock. Pese a todo, la acampada fue prohibida, se tiró para delante y como consecuencia de esta acción fueron detenidas 40 personas. Aunque el acto salió mal, las consecuencias de este encuentro fueron significativas. Muchos de los participantes terminaron sumándose a la lucha armada en los años sucesivos. Resulta obvio que sirvió para estrechar lazos y discutir estrategias, pues estuvieron presentes Andreas Baader, Gudrun Ensslin, Astrid Proll, Irmgard Möller, Brigitte Mohnthaupt, por parte de la RAF e Ina Siepmann, Fritz Teufel, Georg von Rauch, Tommy Weissbecker por parte del Blues/ 2 de Junio.

Al terminar la acampada un grupo de unas 20 personas se fue para Italia invitados por un grupo de anarquistas italianos que también habían estado presentes en Ebrach. La expedición tuvo diversos contratiempos y despues de una discusión que duró toda una noche cinco de ellos decidieron tomar la dirección de Palestina con Al Fatah, el resto de gente volvió a Alemania. Entre los cinco se encontraban Kunzelmann, Weissbecker, Ingrid Siepmann y Georg von Rauch. Se cuenta que von Rauch recibió financiación del editor Feltrinelli para comprar un radiotransmisor. Según Kunzelmann:
"A la vuelta del viaje, haciendo escala en Turquía, tuvimos la idea de construir un grupo de guerrilla urbana, siguiendo el ejemplo de las metropolis latinoamericanas, los "tupamaros Westberlin"."

La ruptura, o el paso de los Rebeldes del hachís (organización semilegal) a una, por completo, ilegal se produce al regreso de Ammán. En noviembre de ese año ya andaban por la escena berlinesa.

2011/06/03

Rebelarse es natural

"Yo creo que las minorías oprimidas y sojuzgadas tienen un "derecho natural" a la resistencia y al uso de los medios ilegales cuando se ha visto que los legales no bastan... Al emplear la fuerza, no están iniciando una nueva cadena de violencias, sino que tratan de cortar la que ya hay. Cuando son atacadas conocen el riesgo, y si están dispuestas a afrontarlo, ningún tercero tiene derecho a predicarles la moderación" H. Marcuse


Estas ideas se imprimieron algunos años antes del 2 de junio de 1967. Unas semanas después de esta fecha, Marcuse se trasladaba directamente desde el aeropuerto de Tempelhof a la Opera de Berlín, y no para teorizar sobre los recientes acontecimientos, sino para reprobar de una manera muy concreta a los estudiantes su torpeza al haberse dejado encerrar entre una verja de hierro y una valla de obras, quedando, así, enteramente indefensos ante la policía.

"Yo creo que existe. Hoy no le llamamos ya derecho natural,pero creo que cuando hoy decimos "lo que nos justifica es nuestra resistencia al sistema es más que el interés relativo de un grupo específico, es más que cualquier cosa que hayamos definido nosotros mismos", podemos demostrarlo. Cuando apelamos al derecho de la humanidad a la paz, al derecho de la humanidad a suprimir la explotación y la opresión, no se trata de intereses especiales y autodefinidos de grupo, sino de intereses, realmente que son demostrables como derecho universal. Por eso podemos apelar también hoy al derecho de resistencia como a un derecho no meramente relativo; y deberíamos hacerlo".

Marcuse fue hijo de una familia berlinesa de la alta burguesía, estudió filosofía y estética, llegando a ser auxiliar de Heidegger. Del existencialismo pasó al marxismo enlazando después ambas teorías con las doctrinas de Freud. Sin embargo, siempre conservó su independencia. No aceptó ningún dogma filosófico. Fue además uno de los fundadores de la Escuela de Frankfurt. Ya en 1932 creyó adivinar el camino que seguiría Alemania. Dejó su país y se marchó a París, trasladándose después a los Estados Unidos, donde volvió a encontrarse con sus amigos de Frankfurt. Sin embargo no permaneció mucho tiempo con ellos. Se convenció de que se habían acomodado al Nuevo Mundo. Marcuse siguió siendo un inadaptado. consiguió publicar algunos trabajos que entonces pasaron casi inadvertidos y que un cuarto de siglo más tarde influirían de una manera decisiva en la "concepción del mundo" de una nueva generación.

"La diferencia se refiere exclusivamente al caso en el cual una minoría reivindica el derecho a la resistencia y la violencia, no porque se le estén negando posibilidades de expresión o de organización -pues en este caso la contraviolencia me parece legítima-, sino solo porque cree que con medios pacíficos y no violentos no conseguirá nunca superar la situación de minoría. Creo que se trata de una diferencia esencial que no hay que pasar por alto".